Retorno a la inocencia

Escrito por

Mirarse fijamente al espejo, cara a cara, con el único fin de conseguir la despersonalización. El tiempo sólo el necesario, el justo para sentirnos extraños en nuestro propio ser. No os confundáis, no es el inicio de algún relato fantástico, ni ningún paso hacia un rito buddhista, sino una de las metodologías para poder llegar a ese estado neutral, de sinceridad auténtica, llamado epojé.

En la mayor parte del tiempo nos sentimos subsumidos en la superficialidad del mundo ordinario, arrastrados por una inercia que nos enajena hacia una naturaleza ya dada. Una realidad constituida por los prejuicios de cada conciencia, llevada al extremo por el summum de la cultura, que nos ciega por los convencionalismos, sin dejar paso a la reflexión. Actitud cómoda, por otra parte, pero marcada por una falta de, atrevámonos a decir, verdad. Por eso Husserl, creador de la fenomenología, propuso llegar hasta la realidad más sincera, gracias a la puesta entre paréntesis de la actitud natural, para así poder conseguir ese ansiado retorno al olvido, dejando a un lado las creencias cotidianas.

Aunque la realidad en sí o la pura objetividad siempre estará acotada por los límites de nuestra consciencia, pues el objeto como fenómeno de lo que está afuera y nuestra percepción actúan correlativamente, pues todo es un juego entre el yo y el no-yo, donde nuestra intención hacia X es el motor que dinamiza dicha correlación, muy a pesar de esa gran fe por la creencia al objeto real defendida por los científicos.

El fin consiste en dar un paso más de nuestra visión habitual, para conseguir la desontologización de lo dado y así acabar con ese nada nuevo bajo el sol que esconde tras de sí funestas actitudes. En resumidas cuentas, olvidar que sabemos algo para poder aprehender de nuevo.

aviso: experiencia no apta para adultos

  • Comparte:
  • Facebook
  • Twitter
  • Tuenti
  • Digg

facebook:

7 Comments

  • Señora, Cobo,

    Tengo que reconocer que su texto me ha sorprendido muy gratamente. Está muy bien escrito, bajo mi modestísima opinión, y el toque final es lo mejor… Tendremos que utilizar siempre la ironía para no parecer excesívamente pedantes…

  • Pues a mí me parece un panfleto de instituto…

  • jeje ya veo que no personas….aunque yo no me excuso bajo el alcohol….

  • jeje ya veo que no perdonas….aunque yo no me excuso bajo el alcohol….

  • la compasión es la peor de las debilidades.
    el alcoholismo no tiene porqué serlo

  • Buen texto y buena reflexión. Da que pensar.

  • Husserl: lo he leído poco, my poco. A Alfredo, un amigo, el ponía en trance, Lo de la desnudez subjetiva me resulta algo digno, sí, muy digno.

    Las meditaciones de Husserl son tan serias, como dbe ser todo acto al fin y al cabo, dodne se cuestione lo sórdido y rutinario. Seriedad y humor, eso creo, nos salvaría, como en una canción tragicómica.

    Gran salute,

Responder