Prosa

Tiempo

Escrito por

No tengo tiempo para escribir este relato. No tengo tiempo para nada. Cada vez menos. No hay tiempo. No dispongo de tiempo para escribir, ni para aprender, ni para besar, ni para acariciar tu cara de muñeca de porcelana.

Si no hay tiempo, no hay tiempo. Qué le vamos a hacer. No hay tiempo para pasear, ni para comernos unas gambas en aquel bar de la barcelonesa, ni para ir a ver el teatro que tanto nos gusta, en esa cueva negra y roja de creatividad y bohemia. No hay tiempo para encender velas por toda la casa, y estirarnos en el suelo congelado del comedor con alguna manta de Ikea, escuchando algo de Antonio Vega. Cómo sufre Antonio Vega. Seguro que no tiene tiempo.

El tiempo nos hace esclavos del destino. Encima, nos hace esclavos. El tiempo no se adapta a tus necesidades, el tiempo es matemático y estricto. Cuando no hay tiempo, no hay tiempo. Y ahora no hay tiempo para mordisquearte la oreja, reírnos con Woody Allen o leerte algún poema de Kavafis. Para eso se necesita tener tiempo, como para escribir una novela que nunca acaba, o pintar esas telas blancas que te miran desafiándote, como si se burlaran de ti cuando entras en casa, porque ya no eres capaz ni de mancharlas.

No tengo tiempo porque el tiempo me horroriza. Me incomoda, me asfixia. Si tengo tiempo, si en el vaso cabe algo de líquido, lo lleno. No de un buen licor, eso da igual. De agua putrefacta, si es necesario. Lo importante es llenar parcelas, hacer ver que haces algo, engañarte, mentirte, convencerte que no vale la pena ser valiente, que ahora no es el momento, que cuando tenga más tiempo ya veremos. Si no hay tiempo, pues no puedo hacer nada. No tengo la culpa, si no tengo tiempo. No es culpa mía, cuántas veces te lo tengo que repetir. Ya me gustaría ser buena persona. Te lo juro. Pero no tengo tiempo. No tengo.

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2 Comments

  • Vale, de acuerdo, acertaste con el tiempo. Siempre nos decimos:”cuando tenga tiempo, en el futuro…” y cuando lo tenemos, lo llenamos de basura.
    Me alegró haberlo leido

  • Bienvenido, Ruben.

    Gracias por comentar.

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