Sacudirse la haraganería, echar colina abajo ese estado pomposo, abrazado en la malaria letal del no-interés, del no-crear. Este gesto inocente/doloroso criticado a veces por quienes han hecho de su vida la inopia, el sin sabor, es la primera inyección drogadicta para seguir empeñado en el trabajo diario. Una vida sin esfuerzo personal o sin inconvenientes, es una videovida, un juego lineal y sin argumentos convincentes. La vagancia está mal entendida y se la ha hecho bandera. Yo sólo espero que tú también estés tan harto(*) y juntos nos vendamos este párrafo como algo con sentido.
Mayo y Junio son dos meses universitarios. Exámenes, memorias, prácticas de última hora, caprichos cátedros, y todo el abc repetitivo de quien se queja por la maldad del profe. Luego vendrán las penas por el jefe o los compañeros de trabajo, después el cansancio monótono de la función repetitiva.
En esta vida tan rápida, con tantas compras, tantos caprichos, tantos lugares para ver y luego no ver nada, nos estamos quitando protagonismo para hacernos figurantes.
En la política hemos sido noticia. Ministerios de mujer. Y está bien, ya iba siendo hora. Basta ya de dar tantas vueltas al gesto, que si es publicidad, que si no, que si sí, que si no sé. ¿Tan raro nos resulta que una mujer mande firmes? Con lo atractivo que me parece…
(*) No voy a escribir en paridad. El femenino puede presumir de singularidad, no comparte el neutro, como el masculino. No necesita el absurdo: harto/harta. La lucha está en otros lares.



Perdón si alguno de los artículos está cambiado de sitio, pero no consigo cambiarlo.
Hola, solo quería comentar a todos los fans de Dave Eggers que leen este blog, que su novela “Qué es el qué” se está lanzando en España este mes de mayo. Aqui hay un link muy interesante al respecto. Un saludo!
http://www.youtube.com/watch?v=eSOkn3Up1dk
Tienes toda la razón pero no puedo evitar ser un vago. Y lo digo en serio y me jode.
Suerte con esa superación de la vaguería