Arte

annegienvandoorn@gmail.com

Escrito por

art_juny_francesca

Releer los mails que acumulamos a lo largo del tiempo puede resultar una experiencia similar a la de encontrar el viejo diario, aquel del que nos habíamos olvidado, y comprobar cómo  han cambiado algunas de nuestras opiniones acerca de casi todo, como si la persona que lo escribió fuera distinta de quién lo lee.

En todo lo que decimos o escribimos dejamos algo de lo que somos en el momento que lo hacemos. Lo escrito, no obstante, tiene la facultad de perdurar más, y por ello muchas veces nos demuestra cuán escurridiza es nuestra personalidad, cuán líquida si preferís el término de Bauman. Releer nuestras conversaciones nos recuerda matices de lo que en algún momento pareció ser nuestro yo, de lo que pareció ser nuestra identidad.

La mutabilidad de la personalidad o la identidad atomizada son temas frecuentes en el arte contemporáneo, pero lo sorprendente es la heterogeneidad de formas y proyectos con los que se plantea, como en este caso.

El proyecto annegienvandoorn@gmail.com, de la holandesa Annegien Van Doorn, lo hace desde el lenguaje. A la artista le interesaba la construcción de la identidad en relación a la adquisición de un nuevo idioma, considera que existe una Annegien que habla holandés y otra que habla castellano, y quiso reflejarlo mediante los mails que ella misma escribió cuando aprendía el idioma. En total, 962 mails enviados a personas relacionadas con su estancia en Barcelona.

La obra, compuesta por mails escritos en grandes hojas de papel blanco, descubre una identidad alterada paso a paso. Una personalidad que día tras día se transforma y llega incluso a perder la inseguridad del nuevo idioma y bromear con expresiones locales. Una identidad en definitiva, que es de Annegien también, pero que no es idéntica a la del primer mail.

[Expuesta en La Sala d'Art Jove de la Generalitat]

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3 Comments

  • Interesante.

    Quien creía que acababa el género epistolar con la llegada del correo electrónico, se equivocaba.

    Es verdad que cambia el formato, y la inmediatez, y que eso hace distinto el proceso. Pero hoy se escribe más que nunca.

    Y… cómo cambiamos de opinión con el tiempo… Por suerte.

  • El reencontrarte con escritos perdidos, fotos perdidas, algún gesto grabado perdido, te hace darte cuenta de lo pequeña que es la esencia, y el gran valor de la existencia. No es casual. En las arrugas, por ejemplo, se encuentra el trabajo de la risa, del pensamiento, del llanto y de una voluntad sin timón. Me encanta tu artículo

  • Vaya, muchas gracias a los dos.
    Esto gana mucho con vuestros comentarios…
    se transforma…
    Besos

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