Nilo Azul – Wafir Sheik Gibril

Los compases de la música tradicional son difíciles de romper. Necesitan un ejercicio de entendimiento, de comprensión total y control sincero para que, a fuerza de corcheas, se consigan intercalar entre su pentagrama los sonidos del mundo.


Los compases de la música tradicional son difíciles de romper. Necesitan un ejercicio de entendimiento, de comprensión total y control sincero para que, a fuerza de corcheas, se consigan intercalar entre su pentagrama los sonidos del mundo. Wafir Sheik Gibril es un músico sudanés, nacido en Kordofán. Es intérprete de acordeón y laúd árabe, aunque domina también el saz o laúd de mástil largo, el rabab y la viola, y algunos instrumentos de percusión, como los bongos sudaneses y el bendir. Su trayectoria está hecha de contrastes: ha colaborado con grupos como Amistades Peligrosas, Hevia, o Joaquín Ruiz (flamenco) y Eduardo Paniagua (medieval).

Wafir es un músico que ama la música y que antepone la belleza y el sentimiento a otros apellidos que la definan: blanca, negra, árabe o judía. Por ello transmite un talante de respeto abierto y creativo en todas sus creaciones y colaboraciones. En sus interpretaciones podemos vislumbrar la sabiduría del viajero que aporta lo que trae aprendido y lo que aprende en el contacto de los mundos nuevos que descubre. Su base es la cultura del río Nilo; siglos de civilización humana.
Eduardo Paniagua.

Su primer disco en solitario, Nilo Azul, está lleno de recuerdos. La música es un encuentro entre Oriente y Occidente. Los acordes coquetean y el laúd, mágico, sorprende a España, Irlanda o Bulgaria, con trucos de Sudán.

Como un desfile ceremonial, el Nilo se desliza sobre las ardientes arenas de Nubia. Limo y agua. Muerte y resurrección. A su lado, a ambos lados, una cinta verde trastorna los infinitos ocres del desierto en verdes jugosos. Es el milagro de la vida.
“El cuerno del elefante”. Paco Nadal.

El laúd nos transporta a la soledad y el vacío de un paisaje desértico, sereno y desnudo.


{Taqasim. Wafir Sheik}

2 comentarios

  1. pili dijo esto el 27/06/2009 | Permalink

    me lo apunto

  2. clara dijo esto el 01/09/2009 | Permalink

    Desgraciadamente me perdiel concierto.además de haber dormido pocas horas y haber visitado la casa de un amigo común no fue posible para mi.
    realmente lo visite,pero habia unos teloneros tan tristes”creo eran rusos; me recordaron a las coles y las papas,pobres,despues de esto me quede sin energia para más.Eso es culpa del oido tan fino,lo siento

ESCRIBE TU COMENTARIO

Trackback del artículo.

Tu mail no será publicado.

LEE LA REVISTA

SÍSIFO EN LA WEB