Poesía

El fin del mundo (I)

Escrito por

Encerrada en esta cárcel, que es su casa,
las paredes le acosan, caen sobre ella;
y las horas, más muertas que Jesucristo,
le machacan sin piedad, mientras su mente entera
se ocupa en vano, se enfrenta impotente
y enviste las causas de su fracaso amoroso.

Patricia sabe que algún día, cuando el tiempo
construya su obra maestra, que ella ya anhela,
la de convertir la tragedia en comedia,
en ese día ella se reirá de todo esto;

Patricia hubiera preferido mil puñaladas físicas,
sin muerte pero con dolor,
a las infinitas que lleva ya su corazón,
a cual más hiriente y mortal.

Patricia, con su estómago vacío y sin hambre,
con la garganta seca y sin poder tragar,
con su cerebro echando humo
pero sin llegar a puerto,
de bien poco le sirve ahora el pensar que
lo que no le mata le hace más fuerte.

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1 Comment

  • siempre odié ese refrán de lo que no mata te hace más fuerte, parece un alarde a la resignación más ingrata

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