Cine y TV

Air Doll

Escrito por


Se agradece la extravagancia de Hirokazu Koreeda, al que en realidad sólo pueden criticarle que haya salido de los parámetros habituales de su cine y que, siendo justos, sólo podemos reprocharle cierto exceso de pretenciosidad, pero eso depende mucho del espectador y de su manía por no sentirse inferior al artista que ha firmado una obra de arte con intenciones y mensaje. Se supone que este filme se basa en un cómic japonés que desconozco por completo, pero es igualmente cierto que la historia parece inspirada en un cóctel de Pinocho, Lars y una chica de verdad con algo de Cyborg Girl y Tokio! (el fragmento realizado por Michel Gondry, al que le hubiese ido como anillo al dedo el argumento de esta película). Pero eso es lo de menos, porque la historia se va haciendo propia y original al avanzar.

Un triste camarero se compra muñecas hinchables con todos sus órganos sexuales incluidos y las trata como si fuesen sus novias, pero sin posibilidad de réplica. Por sorpresa, una muñeca despierta a la vida e intenta labrarse un futuro. Se busca un trabajo, conoce gente, finge seguir siendo una simple muñeca, se maquilla para tapar las juntas de su cuerpo, se enamora, huye, encuentra a su creador, se reencuentra con su propietario y éste le pide que vuelva a ser un simple maniquí porque detesta el contacto humano. Hasta aquí la película es excelente. Continúa en esa línea al humanizar a la muñeca -dándole vejez-, pero en cierto momento, acuciado el guionista por el inminente final del metraje, se aturrulla y surgen algunas dudas, pero el conjunto merece la pena, si bien los últimos veinte minutos son discutibles.

Air Doll es, sin duda alguna, una propuesta arriesgada, pero es el filme adecuado para aquellos que busquen un cine alejado de las convenciones narrativas más comerciales, sin llegar a saltarse las reglas básicas, porque al final se convierte en una bonita historia de amor (y desamor, consecuencia del amor inicial). Como la vida misma, dos seres que provienen de mundos tan diferentes no pueden acabar bien.

  • Comparte:
  • Facebook
  • Twitter
  • Tuenti
  • Digg

facebook:

Responder