Cine y TV

La chica del tren

Escrito por

Que la mentira tiene las patas muy cortas es algo en lo que no suelen pensar los mentirosos cuando les surge el impulso de la inventiva. Siempre hay un detalle en la historia que no cuadra y, además, las mentiras que fabrican son el fiel reflejo de sus miedos y de sus necesidades. Y de eso va precisamente este filme que trata no solo las necesidades de una chica de barrio ansiosa de ganarse la independencia y el respeto de sus semejantes gracias a un trabajo decente, que sabe que no podrá conseguir si no es gracias a un enchufe. A eso se añaden los miedos del inconsciente colectivo y los medios de comunicación (es decir, de agitación).

Jeanne vive con su madre. Busca trabajo con ahínco, pero no tiene opciones. Su nivel cultural y las altas exigencias de cualquier empleo de oficinista le impiden entrar en el mercado laboral. La madre lee un anuncio al que cree que puede sacarle partido. El bufete de un conocido abogado judío, que estuvo locamente enamorado de ella, busca una secretaria. Lo intenta, pero no consigue nada. Jeanne, por su parte, se embarca en una aventura económicamente beneficiosa pero de dudosa legalidad que acabará muy mal, sintiéndose humillada y cada vez más lejos de la vida a al que se supone que debe aspirar. En ese momento es cuando se inventa su mentira más extravagante, el hecho real del que parte esta película: en un tren regional, un grupo de jóvenes se dispone a robarle, abren su mochila y, al encontrar la tarjeta de visita del abogado judío, deciden apalearla, hacerle algunos cortes y pintarle unas cruces gamadas, sin que ningún viajero se dignase a alzar la voz. Pero, como es obvio, ninguna cámara grabó los hechos y ningún viajero recordó lo acaecido. Al final, la mentira no se sostiene y cae por su propio peso.

En La chica del tren André Téchiné vuelve al cine más sociológico y acierta en casi todo, pues no recurre a esas parrafadas, tan propias del cine bienpensante, que explican minuciosamente lo que debemos pensar. Expone los hechos reales con la suficiente calidad cinematográfica y añade la ficción necesaria para darle consistencia a los actos de los personajes. Si algo podemos criticarle es el toque excesivamente grotesco que le imprime al personaje del novio de Jeanne, la protagonista, que sostiene la cinta con excelente interpretación.

  • Comparte:
  • Facebook
  • Twitter
  • Tuenti
  • Digg

facebook:

Responder