Al calor de las llamas

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Foto: Wikipedia

Los amigos de mis amigos son mis amigos. Vaya memez ¿no?, sin embargo que quedo con parte de la afirmación. Nunca conocí a Truman Capote, pero fue y continúa siendo un amigo a quien aprecio por lo que fue y por lo que escribió. Por ese motivo, aunque siguiendo una máxima bastante idiota, también he acabado siendo amiga de Tennessee Williams, con quien comparto una amistad imaginaria con Capote y a quien admiro por sus obras teatrales.

Al autor de ‘Un tranvía llamado deseo’ y otras espléndidas obras, que por cierto se asemejaba a Capote por ser escritor, homosexual, bebedor y sureño, lo he llegado a conocer algo más gracias a Tennessee (W), una obra teatral incluida en el ciclo ‘Parlem de Mites’ del teatro Tantarantana. Un ciclo que ha ofrecido y sigue ofreciéndo a los espectadores la posibilidad de conocer, desde una perspectiva personal, algunos aspectos de la vida de artistas y creadores que compartieron la peculiaridad de vivir una vida compleja y enfrentada a los cánones de la sociedad.

Y quién no tiene una vida compleja, me pregunto yo. Quizá sea por eso que nos gustan las obras de Tennessee Williams, porque sus personajes y sus historias transpiran tristeza, decadencia y melancolía, como la vida misma, como la de todos. Claro que, como en la de todos, en la vida de Tennesse también hubo alegría, y esa fue la creación.

En Tennessee (W), inspirada en las memorias del mismo autor e interpretada audazmente por un solo actor en toda la obra, el personaje que da voz al dramaturgo nos dice que <<el teatro y yo celebramos nuestro matrimonio>><<esta unión fue la que ha salvado mi vida>>. Al parecer, Tennesse Williams tenía muy claro <<que escribir sería mi vida y que fracasar en ese terreno sería la muerte>>.

Y ese era el mejor aspecto de toda la obra; destacar el valor emancipatorio de la creación, escribir para sentirse menos desafortunado. El protagonista también nos decía que << ser escritor es ser libre… es haber conseguido el objetivo de tu vida>>. Curiosamente, volviendo a los amigos de mis amigos, Truman Capote opinaba respecto al oficio de escritor que <<cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo, y el látigo es únicamente para auto-flagelarse>>, pero puede que para Tennessee esa flagelación de la que hablaba Capote fuera la menos desgarradora.

Quien haya leído o visto las obras de Tennessee Williams, sabrá que sus personajes están inspirados en las personas de su ambiente más cercano, en la familia y en él mismo. Por eso no es de extrañar que el escritor admirase a Chéjov, cuyas obras giraban en torno a las relaciones familiares. No obstante, Tennessee opinaba del dramaturgo ruso que se contenía demasiado. Quizá por ello, Tennessee escribió para Margaret, personaje de ‘La gata sobre el tejado de zinc caliente’, estas palabras; <<cuando algo está supurando en tu memoria o en tu imaginación, las leyes del silencio no funcionan, callarse es como cerrar con llave la puerta de una casa en llamas>>.

Esas llamas, precisamente, son las que Tennessee infunde y expresa a través de sus personajes. Un fuego propagado también en sus memorias y que el director Francesc Cerro cercó en el teatro Tantarantana.

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3 Comments

  • Tinc moltes ganes de poder veure l’obra el 8 de gener a Reus després de llegir aquest i altres articles, i no haver pogut assistir a les representacions al Tarantana.

  • Home, l’article està bé, però Maquiavelo tenia moltes raons per descriure com havia d’actuar un príncep. La lleialtat, interessada o no, no és una “memez”. Potser és un dels valors que haurem de recuperar.
    Ens veurem a Reus (ei! si pot ser)

  • Esperamos con ansiedad, el poder disfrutar de lo que ya podeis presumir en Cataluña.Creemos que es mas que merecida una gira a nivel estatal por la calidad de la obra. Enhorabuena a todos los participantes y especialmente a su actor y director. Nos vemos, si hay suerte, en Santander.

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