Música

La vida como quejío

Escrito por

El cante jondo le llega a uno o no, pero si lo hace, le toca el alma dejando huella. Una cicatriz que al mismo tiempo lastima y sana en el interior de quien lo escucha. Deleitarse con este cante, no obstante, supone que se comparta un parecido modo de sentir al que revelan las letras, cierta melancolía o sentimiento trágico de la vida.

En su hermosa conferencia del año 1922, titulada ‘Arquitectura del cante jondo’, Federico García Lorca decía a propósito del cante jondo que la siguiriya era su tipo genuino y añadía: ”La siguiriya gitana comienza por un grito terrible. Un grito que divide el paisaje en dos hemisferios ideales”. Ese grito terrible al que se refería Lorca era el quejío, esa expresión quebrada y profunda de los cantaores y cantaoras de este cante, y que suele iniciar y finalizar la canción. Pero además, el quejío es un elemento vital en todos nosotros.

Cuando nacemos, estallamos en llanto, en un quejío que, si bien no es del todo musical, queda como nuestro primer lamento. Y al morir, en el otro hemisferio ideal de la vida, como en la siguiriya de la que habla Lorca, son los quejíos de quien nos llora lo que nos acompaña.

El poeta granadino decía también en su conferencia que el poema en el cante jondo, la letra de la canción, plantea siempre un problema sin realidad posible, o un problema que se resuelve con la muerte. Un poema donde no existen momentos de amor correspondido ni felicidad tranquila.

Tanto en la vida como en el cante jondo, el quejío es de aquél que se sabe perdido, que reconoce lo irremediable de una pena. Por eso grita el recién nacido al verse fuera del vientre materno y los que lloran a un muerto se lamentan, no sólo por la inminente pérdida física, sino por el miedo al olvido o al recuerdo doloroso. No es de extrañar entonces que el cante jondo casi siempre hable de amor, o mejor dicho de desamor, porque es una experiencia parecida a ésta, la de llorar la muerte, pues después de perder el cuerpo de la persona que amamos, también la olvidamos o la recordamos demasiado.

Y de esta forma, ¿cómo no le va llegar a uno el cante jondo?

”Ábrase la tierra

que no quiero vivir;

pa vivir como yo estoy viviendo

más vale morir”

(Siguiriya del Silverio)

  • Comparte:
  • Facebook
  • Twitter
  • Tuenti
  • Digg

facebook:

2 Comments

  • ¡Qué bien te salen los artículos musicales, por dios!

  • Vaya Pablo, muchas gracias… A ver si coincidimos de una vez en la cena sisifera…Estaría bueno que el sexto aniversario lo celebrásemos en Madrid…¿no?
    xxx

Responder