Cine y TV

La montaña rusa

Escrito por

Ada (Verónica Sánchez) es una virtuosa del piano que en el plano afectivo no consigue realizarse (en otras palabras; nunca ha llegado al orgasmo). Cuando acude a un famoso programa televisivo a tocar con su cuarteto de cuerda se encuentra con un antiguo compañero de colegio: Luis. Él es perfecto en todo excepto en la cama. Sabe cocinar, tiene un puesto muy bien remunerado, es educado, atento y tiene inquietudes culturales. Podríamos decir que es un poderoso impotente. Esa misma noche ambos se reencuentran con otro compañero de colegio: Lorenzo. Es el contrapunto de Luis. Lorenzo es un payaso con inteligencia. Es un fracasado que no se da por vencido. A su favor tiene que en la cama es una fiera.

Es la película que hemos visto una y otra vez: dos hombres luchan por conseguir a una mujer, cuando ignoran que es ella la que está jugando con ellos. Cuando le falta poco para arruinar la amistad de Luis y Lorenzo (recuérdese la escena de lucha en el plató del programa —una de las pocas que salvaría de la película—) consigue su objetivo: ser solista en una prestigiosa banda de música.

Alberto San Juan exagera su papel de “yo no me entero de que mi mejor amigo se está acostando de lo lindo con la mujer que quiero como esposa”.

Verónica Sánchez hace de chica frescales. Tápese, que va a coger un resfriado.

Por cierto, Ara Malikian tendría que haber tenido más protagonismo en el terreno musical de la película. Su función en la trama está más que cogida por los pelos. Vamos, que bien pudieran haberse suprimido sus líneas de diálogo con su propia música, que es lo que verdaderamente sabe hacer. Y muy bien, además.

Si van al cine y solo echan La montaña rusa… mejor jueguen al parchís.

Íñigo Laquerrá

  • Comparte:
  • Facebook
  • Twitter
  • Tuenti
  • Digg

facebook:

1 Comment

Responder