Artículos por: Albert Pérez

Luces, colores, sombras IV

En España un David, de pintor un pedazo, lloran al caudillo: destellos de Madrazo. … En el purgatorio la Virgen, lo clásico no caduca, con poco, rafaelesco: el castellano Machuca. … Marinos y estaciones, plasmados no sin huella, emociones, estados… retratos de Maella. … Lenguas de metal, la del gran Pegaso, puños de puñal: bravo toro Picasso. … Relojes de [...]

Luces, colores, sombras III

Arcos, ojivas, pináculos… con maestría precisa; las casa de Dios: el gótico Parcerisa. … Alargadas figuras, cual títere o muñeco, siempre imperecedero: el incomprendido Greco. … La prematura muerte a su padre exalta, pudiendo haber sido otro gran Ribalta. … Azucenas, claveles y rosas del valiente pagano, margaritas y ranúnculos: el florista Arellano. … Joyas, coronas y cetros que el [...]

Luces, colores, sombras II

Esqueleto y calavera, irrevocable señal de que la vida perece: anuncio de Valdés Leal. … Avanzado barroquismo, santos y vírgenes con males, gama fría, intenso fervor: paradójico Morales. … A veces confundido, polifacética su mano, calidad e índole: velazqueño Cano. … Santo Domingo al óleo de la realidad espejo, detallismo y una piedad: Hispanoflamenco Bermejo. … Satírico y mordaz, el [...]

Luces, colores, sombras I

Olas gris perla, espiral desembrolla; niños en la orilla: playas de Sorolla.   Bosque a lo lejos, paraje juvenil; puntiagudas rocas: paisajista Vilaamil.   Melón carcomido, Virgen no sin brillo; Putti celestial: vaporoso Murillo.   Pellejos colgantes, cadenas por pulsera; ¡una mujer barbuda! Caravaggiesco Ribera.   Cubiertos de plata, frutas, vino y pan; irreal pero sensible: “Bodegones Cotán”.

La gran paradoja

María siempre quiso llegar a ser como esas raquíticas modelos, esqueletos andantes con pelos, para luego intentar poder ver a sus ídolos un poco más de cerca, en esas películas zarrapastrosas, haciéndose un hueco entre las famosas, de entre todas la más falsa y puerca. Como una pluma a pesar llegó, y aunque otra era la cruda realidad, otro parecer [...]

El bueno y el dos veces malo

Javier era un humilde celador que soportaba con gran amargor los abusos del maldito dictador; un día se preguntó con estupor: ¿Puede alguien vivir peor? Se mantenía gracias a un impostor el cual se creía su amo y señor; pero cierto día pagó al mejor postor para hacerle éste un pequeño favor: cometer un intencionado error y eliminar así al [...]

El perfecto ignorante II

que Edison no inventó la bombilla eléctrica, que Monturiol tampoco inventó el submarino, ni Graham Bell el teléfono; que Walt Disney no dibujó a Mickey Mouse, que el kilogramo no es una medida de peso, que las tres carabelas no eran tres carabelas, que la palabra “manzana” no aparece en la Biblia; que Jesucristo no es el nombre del hijo [...]

El perfecto ignorante

A los mayores hay que hacerles caso; tenemos que aprender de ellos y gracias a ellos saber que la estatua de la libertad ni está en Nueva York ni se llama así; que Julio César no fue emperador; que “alea jacta est” no fue una expresión acuñada por él; que el día 4 de Julio de 1776 no se firmó [...]

¿Casualidad o causalidad?

Permítanme que les diga que soy de la opinión de que el mundo está regido por un determinismo fuerte sin predictibilidad (esto último requeriría de un ser superior que conocería las cadenas causales de cada mota de polvo del universo). Es evidente que no existe tal ser omnisciente, ni el azar y en consecuencia tampoco el libre albedrío, lo que [...]