Artículos por: Invitados

Toc, toc, toc!!

Caballo plácido, efímero de ahullidos, bienvenido a esta cábala de estimulos. Retorna aquel talento arrítmico, contagiado, (voluble y sensual miedo), con tus palabras hambrientas, con el arte oscuro, sin lilith, con Rah! y entre margaritas negras, bailo besos. Al loco, al demente, al cocodrilo, (mísero perfecto que libera), le invito al coraje, y me inquieta… el diablo, Tifón, (es la [...]

La madriguera feliz

El señor topo, zapador incansable, se pasa la vida excavando un estrecho túnel a ciegas, armado con un pico y con su sola determinación. Un día el señor topo topa con un inesperado obstáculo. En su misma dirección venía la señora topo, también pica que te picarás y no son sino sus picos los que chocan a tientas, haciendo saltar [...]

Otra noche

¿Que Pasó? Insisites en entrar en mis sueños de formas diferentes me provocas. Yo casi me olvide yo casi soy feliz, bueno feliz a mi estilo Insistes en entrar en mi sueños. ¿Por qué? Te amé pero nunca lo supiste Te amé, tampoco yo lo supe ahora ya estas lejos y vuelves cada noche ¿por qué? Vuelves me insultas y [...]

Adagio para cuerdas

¿Cómo, cómo, cómo? ¿Que pasa aquí? ¿Donde están tus manos, tus ojos y tu voz? Solo percibo un llanto, mezclado con las notas de un adagio para cuerdas, cuerdas enloquecidas en su calma, tranquila – calma -quieta… embrujo que lastima oídos, y aleja odios, acordes confabulados con el olvido para matizar el pasado… ¿Cuantos decibeles son necesarios? ¿Cuántas voces le [...]

27 de noviembre

Ojos claros en sol de invierno. El es así, agrada a la vez que agrede, se deja sentir en la sorpresa de tiempos grises, nos adorna las mejillas, sopla al cuello escalofríos, de su boca tierna y fresca a nuestro pelo, que hace ríos, son sin calma…remolinos. El tiene ese y otros poderes, virtudes del clima contagiosas, transmisores de humedad, [...]

Insomnio

El insomnio se ha instalado una vez más, triunfante sobre mi mesa de luz. Como ya somos viejos conocidos, lo dejo pasar y, lejos de intentar combatirlo, le sirvo una taza de té. No importa cuán poco haya dormido el día anterior ni cuan cansada esté; cuando él llega, me entrego por completo a sus placeres y no dudo, ni [...]

Banalidad

Mauricio Mendoza.

Mi mano derecha

Hace un tiempo que mis manos se llevan fatal. La diestra se debió hartar un día de tanto agravio comparativo: mientras su compañera se entregaba a la desidia, a ella se le confiaban todas las tareas. La gota que colmó el vaso debió ser el Rolex que hace un mes coloqué a la izquierda en su muñeca. Ese mismo día [...]