A.
No recuerdo la primera vez que fui al cine. Tengo imágenes de películas, de carteles en la Gran Vía pero no sobre la epifanía de la pantalla de cine. Con cuatro o cinco años estaba tan bombardeado por imágenes que una más grande supongo no me hizo mella. Si se pregunta sobre esta misma experiencia a una persona de 60 o 70 años, a poder ser del medio rural, este recuerdo estará grabado a fuego; tanto que, según testimonios de alumnos en la universidad para mayores, algunos no volvieron a ir más al cine. ¿Cómo sería para una persona que no había visto más que la aldea vecina enfrentarse a Pablito Calvo dando pan a un Cristo de madera gigante?
A.
El espectador de cine es el único animal que tropieza siempre con la misma piedra. Enfuerecido hace la crítica perfecta en una sola palabra: Españolada. No hace falta decir más, como si ese simple adjetivo englobara todas las características del filme, todos los males del cine español, todas nuestra miserias.
¿Qué es la españolada?
Estamos en el Siglo XVIII, España es un país aislado, alejado del programa turístico de la aristocracia europea. Tradiciones bárbaras y la Inquisición disuaden a los intépridos alto burgueses que ven ese país del sur como un lugar hermético y peligroso. Sin embargo para alivio patrio, el Romanticismo trae el gusto por lo pintoresco y la individualidad; qué mejor lugar que España para saciar estas ansias por lo extraño, por la búsqueda del folklore más enraizado con las tradiciones. En unos años el país se convirte en el preferido para viajeros acomodados y aventureros.
A.
El cine experimental y el cine vanguardista no es lo mismo. Muchos autores a falta de un sinónimo más exacto utilizan indistintamente los dos términos para no repetirse en el mismo párrafo. El cine experimental es un tipo de cine que no está basado en las normas ni modos de representación tradicionales, el cual usa formas de expresión desconocidas para el público. Cine experimental es lo que hacía S. Porter cuando en Asalto y robo a un tren (1903) colocaba el plano medio de un vaquero disparando al público (este plano podía ser colocado según la versión al principio o al final de la película lo que denota una utilización dramática del montaje alejado del causa-efecto aunque eso es ya otra cuestión). Al igual que ahora lo son la mayoría de filmes seleccionados (y seguramente los que no) de La Semana de Cine Experimental de Madrid. Lo experimental deja de serlo cuando su discurso es aceptado por el mundillo cinematográfico (creadores, espectadores, críticos, exhibidores y demás personajes que lo conforman).
A.
En 1954, García Escudero un alto funcionario franquista resumía el cine español en cien palabras hasta 1939 no hay cine español, ni material, ni espiritual, ni técnicamente. En 1929 y 1934 da sus primeros pasos. En 1939 pudo echar a andar, pero se frustró la creación de una industria, así como la posibilidad de un cine político. Continúan las castañuelas y el smoking. Sobre los intentos de cine sencillo se desploma el cine de gola y levita, y un cine religioso sin autenticidad. El neorrealismo, que pudo ser español, se reducirá a una película tardía. Pero nuestro cine supera al de 1936 y puede esperarse de los jóvenes cineastas le den el estilo nacional que necesita.