Categoría: Poesía

Luces, colores, sombras IV

En España un David, de pintor un pedazo, lloran al caudillo: destellos de Madrazo. … En el purgatorio la Virgen, lo clásico no caduca, con poco, rafaelesco: el castellano Machuca. … Marinos y estaciones, plasmados no sin huella, emociones, estados… retratos de Maella. … Lenguas de metal, la del gran Pegaso, puños de puñal: bravo toro Picasso. … Relojes de [...]

Luces, colores, sombras III

Arcos, ojivas, pináculos… con maestría precisa; las casa de Dios: el gótico Parcerisa. … Alargadas figuras, cual títere o muñeco, siempre imperecedero: el incomprendido Greco. … La prematura muerte a su padre exalta, pudiendo haber sido otro gran Ribalta. … Azucenas, claveles y rosas del valiente pagano, margaritas y ranúnculos: el florista Arellano. … Joyas, coronas y cetros que el [...]

Luces, colores, sombras II

Esqueleto y calavera, irrevocable señal de que la vida perece: anuncio de Valdés Leal. … Avanzado barroquismo, santos y vírgenes con males, gama fría, intenso fervor: paradójico Morales. … A veces confundido, polifacética su mano, calidad e índole: velazqueño Cano. … Santo Domingo al óleo de la realidad espejo, detallismo y una piedad: Hispanoflamenco Bermejo. … Satírico y mordaz, el [...]

Luces, colores, sombras I

Olas gris perla, espiral desembrolla; niños en la orilla: playas de Sorolla.   Bosque a lo lejos, paraje juvenil; puntiagudas rocas: paisajista Vilaamil.   Melón carcomido, Virgen no sin brillo; Putti celestial: vaporoso Murillo.   Pellejos colgantes, cadenas por pulsera; ¡una mujer barbuda! Caravaggiesco Ribera.   Cubiertos de plata, frutas, vino y pan; irreal pero sensible: “Bodegones Cotán”.

La gran paradoja

María siempre quiso llegar a ser como esas raquíticas modelos, esqueletos andantes con pelos, para luego intentar poder ver a sus ídolos un poco más de cerca, en esas películas zarrapastrosas, haciéndose un hueco entre las famosas, de entre todas la más falsa y puerca. Como una pluma a pesar llegó, y aunque otra era la cruda realidad, otro parecer [...]

El bueno y el dos veces malo

Javier era un humilde celador que soportaba con gran amargor los abusos del maldito dictador; un día se preguntó con estupor: ¿Puede alguien vivir peor? Se mantenía gracias a un impostor el cual se creía su amo y señor; pero cierto día pagó al mejor postor para hacerle éste un pequeño favor: cometer un intencionado error y eliminar así al [...]

El perfecto ignorante II

que Edison no inventó la bombilla eléctrica, que Monturiol tampoco inventó el submarino, ni Graham Bell el teléfono; que Walt Disney no dibujó a Mickey Mouse, que el kilogramo no es una medida de peso, que las tres carabelas no eran tres carabelas, que la palabra “manzana” no aparece en la Biblia; que Jesucristo no es el nombre del hijo [...]

Sin filo en la cuchilla

Ya no sabemos beber y los amigos nunca cogen el teléfono. Fin del prólogo. El quicio de la mancebía es zona de tránsito, y el amor rula entre billetes de cincuenta. Mañana son -siempre- las 22:30 y hay 160 caracteres (espacios incluidos) para zanjar el asunto: nos vemos a escondidas trastero izquierda ponte guapa y lleva preservativos. Treinta años sin respuesta ni short message ni guantazos. Sin [...]

El perfecto ignorante

A los mayores hay que hacerles caso; tenemos que aprender de ellos y gracias a ellos saber que la estatua de la libertad ni está en Nueva York ni se llama así; que Julio César no fue emperador; que “alea jacta est” no fue una expresión acuñada por él; que el día 4 de Julio de 1776 no se firmó [...]